El sistema financiero de una nación o país está integrado por la suma de
instituciones, activos financieros y mercados, cuya finalidad es la de
canalizar el ahorro que generan las unidades productivas y de gasto con
superávit, hacia los prestatarios o unidades de gasto con déficit.
Dichas unidades pueden ser públicas o privadas.
A los tres elementos expuestos habría que sumarle un cuarto elemento
integrante del sistema financiero, como es el sector público. El Estado
a través de la política financiera organiza y regula los mercados, los
intermediarios e incluso los activos.
Las responsabilidades que el sistema financiero de un país debe
cumplir son:
- Garantizar una eficaz asignación de los recursos financieros, es
decir, proporcionar al sistema económico los recursos necesarios en
volumen, cuantía, naturaleza, plazos y costes.
- Garantizar el logro de la estabilidad monetaria y financiera
(política monetaria).
El sistema financiero canaliza el ahorro o excedente producido por las
empresas, instituciones y economías domésticas y posibilita su trasvase hacia
otras empresas y economías domésticas deficitarias así como al propio Estado,
bien para proyectos de inversión o para la financiación de gastos corrientes y
planes de consumo.
A la hora de hacer un análisis comparativo entre los sistemas
financieros de diferentes países se puede efectuar atendiendo a su grado de
intermediación:
- Sistemas financieros basados en el mercado.
- Sistemas financieros basados en el crédito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario